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Rubio Apoya a la Comunidad Cubanoamericana Tras El Acoso a Hinchas Durante el Clásico Mundial de Béisbol

Mar 24, 2023 | Comunicados de prensa

Múltiples cubanoamericanos fueron víctimas de acoso y censura por parte del personal de seguridad del loanDepot Park, hogar de los Miami Marlins, cuando el equipo de EE.UU. jugaba contra el equipo de la Federación Cubana de Béisbol en las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol. El loanDepot Park fue construido, y actualmente es mantenido, en gran parte con dinero de los contribuyentes.

El senador estadounidense Marco Rubio (R-FL) le envió una carta a Bruce Sherman, presidente y propietario mayoritario de los Miami Marlins, expresando su preocupación por los incidentes. Rubio ya había condenado públicamente estos acontecimientos previamente.

  • “El personal de seguridad contratado, que opera bajo la supervisión directa y la supervisión personal de algunos de los ejecutivos de más alto rango de su franquicia, se enfocaron específicamente en los espectadores que eran visibles en la transmisión de televisión, especialmente aquellos sentados detrás de la base del bateador. Entre otras cosas, intentaron expulsar a la hija de un activista asesinado por el régimen castrista por el simple hecho de sostener un cartel a favor de la democracia. Asimismo, su personal de seguridad se sentó junto a los espectadores en las dos primeras filas y los hostigó durante toda la noche por las camisetas anti-régimen cubano que vestían y los carteles pro-libertad que tenían en sus manos, claramente visible para la audiencia mundial”.

Una traducción de cortesía del texto de la carta en inglés se encuentra a continuación.

Estimado Sr. Sherman: 

Previo al partido de las Semifinales del Clásico Mundial de Béisbol entre EE.UU. y Cuba, los Marlins de Miami aseguraron que no se tolerarían restricciones a la libertad de expresión que exigía la Federación Cubana de Béisbol. Sin embargo, su franquicia no cumplió dicho compromiso. 

Cuando se abrieron las puertas del estadio, su personal de seguridad le negó la entrada a los invitados que tenían entradas y vestían camisetas con mensajes en apoyo a la libertad de Cuba y/o en contra del régimen, alegando que no se permitirían “mensajes políticos”. Después de la indignación pública generalizada en las redes sociales, la seguridad del estadio cedió y comenzó a permitir la entrada de los invitados, afirmando que se debió a una falta de comunicación. Pero ese no fue el fin de la situación. 

El personal de seguridad contratado, que opera bajo la supervisión directa y la supervisión personal de algunos de los ejecutivos de más alto rango de su franquicia, se enfocaron específicamente en los espectadores que eran visibles en la transmisión de televisión, especialmente aquellos sentados detrás de la base del bateador. Entre otras cosas, intentaron expulsar a la hija de un activista asesinado por el régimen castrista por el simple hecho de sostener un cartel a favor de la democracia. Asimismo, su personal de seguridad se sentó junto a los espectadores en las dos primeras filas y los hostigó durante toda la noche por las camisetas anti-régimen cubano que vestían y los carteles pro-libertad que tenían en sus manos, claramente visible para la audiencia mundial. Los altos directivos de su franquicia estaban señalando a espectadores específicos. Inexcusablemente, su personal de seguridad empleó tácticas que uno esperaría en Cuba, no en los EE.UU. 

Estas acciones atroces ocurrieron en una ciudad donde un porcentaje sustancial de su base de fanáticos no solo son víctimas de la tiranía que su franquicia buscaba apaciguar, sino también donde los mismos contribuyentes fueron los que financiaron el estadio en el que juega su equipo. Después de disfrutar su estadía en un hotel de cinco estrellas, la Federación Cubana de Béisbol regresó a la isla esclavizada de Cuba (menos un valiente desertor). Sin embargo, la comunidad que su franquicia trató con tanta falta de respeto todavía está aquí y no se olvidará pronto de lo ocurrido. 

Atentamente,