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ICYMI: Rubio: Los Puertorriqueños No Son Un Juguete Político

Apr 5, 2019 | Press Releases

Los puertorriqueños no son un juguete político
Por: senador estadounidense Marco Rubio
4 de abril del 2018
El Sentinel
 
Millones de ciudadanos estadounidenses todavía se están recuperando tras el paso del devastador huracán María por Puerto Rico hace 18 meses. A principios de esta semana, el Senado de los Estados Unidos tuvo la oportunidad de aprobar un proyecto de ley que otorgaría otros $600 millones de dólares en asistencia nutricional necesitada con urgencia en la isla, pero los demócratas se opusieron.
 
Ese voto fue inexcusable e indefendible, y solo es una táctica de política partidista.
 
La única defensa que usaron mis colegas demócratas fue que el proyecto de ley del Senado, el cual tenía fondos de emergencia para las comunidades afectadas un desastre natural en todo el país, no era suficiente para Puerto Rico. Estoy de acuerdo en que nuestros compatriotas en Puerto Rico necesitarán más asistencia federal para la recuperación y reconstrucción de la isla, pero negarles los fondos es inconcebible. Es por eso que estoy luchando por conseguir $600 millones de dólares en fondos y seguiré luchando por más fondos en las próximas semanas y meses. Si esto fuera un esfuerzo de buena fe por parte de mis colegas demócratas, se unirían a mí en esa causa.
 
En cambio, hemos llegado a un punto en la política estadounidense donde cada decisión es vista desde un lente partidista y político. Siempre teniendo en mente cómo impactaría las posibilidades de reelección del presidente Trump. Los resultados de una estrategia tan cínica no son sorprendentes: los más vulnerables son utilizados como títeres políticos y olvidados cuando se surge otra conmoción política.
 
Mientras los demócratas buscan un próximo pretexto político, continuarán reclamando que la administración del Presidente Trump y los republicanos en el Congreso están abandonando a nuestros compatriotas en la isla.
 
Muchos de mis colegas demócratas son personas realmente buenas, pero el partido Demócrata parece estar más motivado por la resistencia al Presidente Trump que por el deseo de ayudar a los más vulnerables entre nosotros. Este no puede ser el principio fundamental de ningún partido político en el sistema de gobierno de los Estados Unidos.
 
Debemos reconocer esta amenaza por lo que es: una estrategia intencional para negarle al Presidente Trump un segundo mandato a cualquier costo, incluyendo el prolongar el sufrimiento de los estadounidenses en Puerto Rico y las comunidades devastadas en todo el país, para poder adoptar una agenda socialista. De hecho, el primer debate presidencial demócrata será en mi ciudad natal de Miami, Florida. Eso significa que más de una docena de candidatos a la presidencia promoverán el socialismo en una ciudad que alberga a cientos de miles de víctimas que han huido de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
 
En Washington, esta cínica táctica política es considerada comprensible y es ampliamente aceptada. No lo debería ser. Como mínimo, el Congreso debe dejar de politizar a los más vulnerables debido al desprecio de un partido por el presidente. Este es un punto muy bajo, y en la actualidad mis colegas demócratas se están tropezando entre sí mismos con todo este tema.
 
Mientras mis colegas demócratas juegan a su estrategia política, las condiciones en la isla son precarias. La economía de Puerto Rico ya estaba en las ruinas antes de que el huracán Maria devastara la isla y ahora la situación sólo empeora. El esfuerzo de recuperación a largo plazo tomará años, pero los $600 millones de dólares en fondos de nutrición bloqueados por los demócratas hubiesen cumplido una tarea urgente. En cambio, los demócratas eligieron usar a nuestros compatriotas como un juguete. Deberían estar avergonzados de sí mismos.