Sala de Prensa

El senador estadounidense Marco Rubio (R-FL) habló con Luis Hernández en La Voz 1440 AM sobre el Huracán Fiona que azotó Puerto Rico, sobre la crisis fronteriza que afronta EE.UU. bajo el gobierno Biden y sobre la creciente inflación que impacta el bolsillo de los norteamericanos. 
 
Una transcripción levemente editada esta a continuación. 
 
Sobre el Huracán Fiona que azotó Puerto Rico
“Ya hemos oído los reportajes de muchas inundaciones, el último reporte que se me dio el 90% de la isla, que es más de 1.3 millones, no tenían electricidad, así que todavía estamos recibiendo detalles de cuál es el daño. Tenemos también reporte de la pérdida de vida, que siempre es trágico, pero lo más importante es proveer la ayuda lo más pronto posible, que logísticamente requiere hasta cierto punto una intervención. Equipos, por ejemplo militares que tienen los aviones que pueden llevar. Eso es lo que es necesario. 
 
“Lo más importante es restaurar la electricidad. Sé que Luma y la Autoridad de Electricidad están coordinando, dicen que estaban preparados--vamos a ver. Porque eso es bien importante, porque sin electricidad todo lo demás se complica en términos de comunicación y es lo más importante que se puede lograr en este momento. Así que ya lo hemos pedido, el presidente ya anunció un desastre y eso lo que quiere decir es que ya están disponibles todo tipo de ayuda de FEMA y demás. Y también yo creo que por lo que hemos escuchado, por lo que se nos ha dicho, el gobierno de Puerto Rico ya tenía posicionado ayuda que hace cinco años no estaba en posición cuando cuando tocó ese huracán que fue tan terrible.
 
“Lo primero que hay que entender es que el sistema que tenemos en este país para responder a un desastre como este, es que la respuesta inmediata y principal es de los gobiernos locales y estatales--que son los primeros en responder. Entonces FEMA le provee al gobierno estatal lo que le haga falta o lo que tenga escasez. A la misma vez, las compañías, como la de la electricidad y la del teléfono, tienen arreglos con otra compañía vecina, como le dicen mutual aid, ayuda mutua que vienen de otros estados. 
 
“Lo hemos visto, por ejemplo en la Florida, donde vienen estos camiones de todas partes del país a ayudar a restaurar ese sistema. En el caso de Puerto Rico se hace más difícil. Primero porque muchas veces, como vimos en María, el propio gobierno local, algo que en Puerto Rico fue víctima, es decir, no tenían comunicación, el gobierno no tenía electricidad, el gobierno no tenía manera de comunicarse. Segundo, logísticamente, no tenía manera de comunicarse con los trabajadores, los empleados del gobierno. Y no es fácil traer el mutual aid porque hay que traerlo a través de avión, porque es una isla. No es como la Florida, donde pueden venir camiones de Alabama y Georgia y ayudarnos inmediatamente.
 
“Entonces por eso siempre es importante tener posicionado ya en la isla cierto nivel de ayuda, porque va a tomar más tiempo llegar allá. Y eso es lo que se ha estado trabajando durante los últimos años para pre-posicionar lo que es necesario para poder empezar a responder inmediatamente mientras que llegue la ayuda de FEMA. También lo que aprendimos de María es que es muy difícil que FEMA la pueda traer. Hace falta la ayuda de las Fuerzas Armadas, porque son los que tienen los aviones grandes que pueden colaborar logísticamente. Y eso se demoró mucho hace cinco años, demoró más de diez días o siete días para utilizar el Army Corps. Y cuando eso empezó, vimos que empezó a llegar la ayuda. 
 
“Así que espero que en este caso lo que estamos empujando es que ya empiecen a prepararse de tal manera y a la misma vez tener un mejor entendimiento de cuántos días, qué tipo de ayuda inmediata ya tiene el gobierno de Puerto Rico para proveer, para saber exactamente qué es lo que le va a hacer falta de FEMA para ayudar a continuar la respuesta.
 
“Obviamente Jenniffer González-Colón en la Cámara es la voz de Puerto Rico y es la que está representando a Puerto Rico delante de las agencias. Rick Scott y yo, y antes de él Bill Nelson. Pero ahora Rick Scott y yo siempre nos hemos ocupado de jugar ese rol y otros se unen a nosotros también por los enlaces que existen en Florida y Puerto Rico. Obviamente son muy estrechos y también la cantidad de personas que tenemos amistad, de seres queridos y demás que están viviendo allá, que ha sido difícil comunicarse con ellos en los últimos días. 
 
“Están entrando los textos, por ejemplo, se están demorando mucho, a veces yo se los mando a las diez y me responden a las 5:00 de la tarde y lo demás recibiendo la información de lo que es necesario. Así que para nosotros lo más importante que podemos hacer es asegurarnos que estemos agitando la respuesta federal y que la comunicación entre FEMA y el gobierno de Puerto Rico sea bien cercana para que no haya ningún tipo de malentendidos. En fin, que lo que les haga falta les esté llegando a donde tiene que llegar y cuando lo tiene que llegar”.
 
Sobre la crisis fronteriza que afronta EE.UU. bajo el gobierno Biden
“La frontera no está segura aquí todo el mundo lo sabe. Yo creo que es una burla decirle eso al pueblo. Aquí nadie está en contra de la inmigración. Lo que tenemos en la frontera no es inmigración, es una migración masiva que no es sostenible, que ningún país del mundo puede permitir. 
 
“Entendemos que estas personas están viviendo dificultades y lo demás, pero ningún país puede asumir--aquí si mañana anunciamos que ‘las fronteras están abiertas’ van a llegar 150 millones de personas que quisieran vivir en EE.UU. y nosotros no podemos asumir esa responsabilidad. 
 
“Es un cargo enorme sobre estas comunidades que tiene que recibir ahora esta cantidad de personas que están entrando y en fin, estamos hablando de más de 2 millones de personas que han entrado al país en el último año, solamente en un año y medio. Eso es una cifra extraordinaria, es una migración que jamás hemos visto en la historia de este país. 
 
“Encima de eso, como tenemos una frontera que no está asegurada y como las personas que están encargadas de eso se ocupan el día entero de tener que procesar a personas que están entrando, pues entonces está entrando el fentanilo y toda esta droga que está matando a los norteamericanos. Por eso es que yo la semana pasada presenté un proyecto de ley que dice que a quien cojan vendiendo fentanilo, lo vamos a acusar de asesinato o de intento de asesinato porque simplemente no podemos tener ese nivel de droga entrando al país y matando a personas todos los días. Miles de personas al mes están muriendo en este país, miles al año muriendo en este país a raíz de eso.
 
“Tenemos que asegurar la frontera primero, implementando las leyes. Aquí no podemos seguir como si nada. Las personas saben que si cruzan la frontera y se entregan y piden asilo diciendo las palabras mágicas, se van a poder quedar por muchos años esperando una audiencia. Entonces van a seguir viniendo personas. Ese proceso hay que cambiarlo. No podemos seguir ese proceso. Hay que asegurar físicamente la frontera para canalizar la entrada en ciertos puntos que se pueden monitorear. Todo eso es sumamente importante aquí tenemos que hacerlo. 
 
“Aquí lo que ha causado es que ha llegado el mensaje a países alrededor del mundo que tenemos una administración que está permitiendo que ocurra y entonces van a venir. Es un incentivo para que más personas vengan y por eso es importante--tenemos que actuar sobre esto lo más pronto posible. Esta administración hasta ahora no ha tenido ningún tipo de interés en hacer eso”.
 
Sobre la creciente inflación que impacta el bolsillo de los norteamericanos
“Lo más importante es no empeorar. Estamos viendo precios altos de gasolina, están utilizando las reservas de este país, pero las reservas hay que llenarlas de nuevo y nos va a costar muchísimo. Y eso no puede seguir para siempre. Encima de eso, tenemos que también actuar sobre el tema de dónde vienen los productos con una escasez y es lo que está llevando a cabo este costo, porque dependemos muchísimo de China, tenemos que traer todo este tipo de producción a EE.UU. 
 
“Yo por ejemplo, tengo un proyecto de ley para traer de nuevo la producción de la industria de manufactura médica a Puerto Rico, que es clave, porque la isla es parte de EE.UU. y no tenemos que depender de los chinos para eso. Pero, desafortunadamente, esta administración ha hecho todo lo contrario. Ha limitado la producción de petróleo, no le ha interesado en nada eso de traer la industria farmacéutica de nuevo a EE.UU., específicamente a Puerto Rico. 
 
“Y, encima de todo, ahora lo que vamos a ver es miles de millones de dólares que han puesto en la economía…y ahora estamos viendo que los intereses van a seguir subiendo. Les va a costar más todavía, al contribuyente, a la persona trabajadora, las tarjetas de crédito, los préstamos y todo lo demás. Así que ahora es un desastre. Hay que parar de hacer daño y entonces empezar a lidiar específicamente con el tema del petróleo y la gasolina. Porque si ese precio sigue alto, el precio de todo, incluso la comida va a seguir alto.
 
“Igual que dicen que la frontera está segura, que la inflación está bajo control, eso es una burla. Se están burlando del pueblo, porque todos los días tienen que salir a afrontar esta crisis. Y no es simplemente que la inflación está alta, es la inflación sobre los artículos esenciales, lo necesario. 
 
“La comida es necesaria, la gasolina es necesaria, la vivienda es necesaria y se han disparado los precios en todo eso. El precio de la comida subió en el último año a los niveles más altos desde el año 1979. Entonces eso lo están pagando las familias. Una familia que se estaba gastando $120 dólares, $150 dólares en el supermercado, ahora está gastando $200 dólares, $220 dólares. 
 
“En fin, dicen que la gasolina ha bajado. Si la gasolina ha bajado vs. cuando estaba a $5 dólares, pero todavía está en tres y pico, casi $4 dólares. En algunos lugares eso era un $1.20 $1.50, $1.75 más alto de lo que estaba hace dos años. Y eso va saliendo del bolsillo de las personas trabajadoras, las familias trabajadoras. 
 
“El costo de todo sigue subiendo, de lo esencial, y se están burlando cuando dicen eso. Lo dicen por razones políticas, porque ahora vienen las elecciones y no quieren hablar del tema. La mayoría de los candidatos demócratas no quieren hablar de la inflación porque saben que ellos han estado encargados de todo. 
 
“Para mí es muy sencillo: los demócratas están en control de la cámara de representantes, del senado de EE.UU. y de La Casa Blanca. En los dos años que han estado ellos en el poder todo ha empeorado: la inflación, la migración, la droga, el crimen. En fin, ¿cómo vamos a dejar a esas personas en función sin que haya un balance si todo ha empeorado bajo su tiempo en el poder? Así que por eso es que ellos no quieren hablar de eso”.