Sala de Prensa

Por el senador estadounidense Marco Rubio y Jeanne Mancini, presidente de March for Life

Una lista de quienes recientemente recibieron préstamos del Programa de Protección de Pago de Cheques (PPP, por sus siglas en inglés) asociado a la Ley CARES ha demostrado que el programa es un éxito extraordinario, salvando hasta 50 millones de empleos y manteniendo pequeños negocios a flote en medio de un cierre por una alerta de salud pública. Sin embargo, en el afán de desembolsar fondos a las empresas que necesitan asistencia urgentemente, varios actores malignos lo han explotado, dejando preguntas que la Administración de Pequeñas Empresas (SBA, por sus siglas en inglés) debe responder.  

Un destinatario claramente no calificado para los préstamos es el Partido Demócrata de la Florida (FDP, por sus siglas en inglés), que, después de las críticas, respondió descaradamente que "fue culpa del gobierno por aprobar el préstamo". Si bien el FDP acordó devolver la suma, la SBA debe explicar cómo la el FDP recibió este préstamo en primer lugar. Otro destinatario, y aun más preocupante, es el gigante del aborto Planned Parenthood, que recibió un total de hasta $150 millones de dolares. A diferencia del FDP, Planned Parenthood se niega a devolver el efectivo. 

Cuando se debatió la Ley CARES, se incluyó un lenguaje para proteger a los contribuyentes de proveer subsidios adicionales a Planned Parenthood. La ley excluyó a entidades con más de 500 empleados, así como también a entidades afiliadas cuyo número total de empleados supera los 500. La SBA generalmente considera que la afiliación es "cuando uno controla o tiene el poder de controlar al otro, o un tercero o terceros controlan o tienen el poder de controlar a ambos". El programa de préstamos PPP también requiere que los solicitantes certifiquen su afiliación y establece que los prestatarios son responsables de una declaración injusta. 

Planned Parenthood sabía que no eran elegibles para recibir préstamos PPP, con un tamaño total de aproximadamente 16,000 empleados y una estructura organizativa en la que la gerencia puede imponer unilateralmente políticas y prácticas a sus filiales. Su brazo político admitió efectivamente que estaban al tanto de esto, pero que eso no les impidió postularse. 

Además de su desprecio por el requisito de elegibilidad de los préstamos PPP, también debe tenerse en cuenta que Planned Parenthood reportó cerca de $164 mil millones de dólares en ingresos para el 2018-2019 y una ganancia bruta de casi $245 millones de dólares sólo el año pasado. En los últimos tres años, el gigante multimillonario del aborto recibió más de $1.5 mil millones de dolares en fondos de contribuyentes en los últimos tres años

Y el negocio del aborto de Planned Parenthood está prosperando. Según su más reciente informe anual, Planned Parenthood realizó 345,672 abortos para el 2018, un récord escalofriante. Eso representa el 40 por ciento de todos los abortos realizados en EE. UU. en 2017, según el Instituto Guttmacher.  

Cuando salieron a la luz las noticias que Planned Parenthood había recibido los préstamos, 34 senadores solicitaron que el Departamento de Justicia los revisara. Al mismo tiempo, Mach for Life presentó una solicitud de la Ley de Libertad de Información para que la SBA publique las solicitudes originales de los afiliados de Planned Parenthood para determinar si incluían información falsa o engañosa. 

Después de todo, el engaño es una de las jugadas de Planned Parenthood. El negocio tiene un historial de encubrimiento de violaciones legales y tráfico sexual y de cometer fraude contra los contribuyentes. Planned Parenthood actualmente está bajo investigación por traficar partes de cuerpos de bebés abortados. Planned Parenthood es tan político como el Partido Demócrata de la Florida, con poco interés en la atención médica de la mujer. En caso que eso no fuera evidente, solo el año pasado, el liderazgo de la organización despidió a un presidente cuyo historial era médico, reemplazándola con la líder de su brazo político híper partidista.

Planned Parenthood debe seguir el ejemplo del Partido Demócrata de la Florida y devolver las decenas de millones de dólares que ha tomado de los contribuyentes. Pero incluso más allá de esa pequeña justicia, tenemos que investigar cómo la SBA se aprobó préstamos PPP en primer lugar. Incluso si esperamos que un negocio como Planned Parenthood estafe a los contribuyentes, el gobierno no puede ser cómplice de su engaño.