Sala de Prensa

Washington, D.C. — El senador estadounidense Marco Rubio (R-FL), junto a los senadores Tim Scott (R-SC), John Cornyn (R-TX), Rick Scott (R-FL), Kevin Cramer (R-ND), Roger Marshall (R-KS), Steve Daines (R-MT), Chuck Grassley (R-IA), James Lankford (R-OK), Ben Sasse (R-NE), Tommy Tuberville (R-AL), Cindy Hyde-Smith (R-MS), Mike Braun (R-IN), Marsha Blackburn (R-TN), Bill Hagerty (R-TN) y John Kennedy (R-LA) presentaron la Ley COVID del 2022. Este es un proyecto de ley que autoriza sanciones si, tras 90 días después de la promulgación de la legislación, el Partido Comunista Chino (PCCh) no permite una investigación internacional creíble y exhaustiva sobre los orígenes del COVID-19 en los laboratorios en Wuhan. Específicamente, el proyecto de ley sancionaría al liderazgo de la Academia China de Ciencias (CAS) al igual que a sus institutos y laboratorios afiliados, incluido el Instituto de Virología de Wuhan. La legislación de Rubio también suspendería la financiación de investigaciones federales en todos los campos académicos para estudios que involucren al CAS, e impondría una prohibición a la cooperación en la investigación de virus entre cualquier individuo o institución con sede en EE.UU. que reciba financiación federal o sea una institución del PCCh.
 
Esta legislación se basa en la Ley COVID del 2021, de autoría de Rubio, y agrega más sanciones a los funcionarios chinos que estuvieron involucrados en ocultar el brote inicial del COVID-19 en China ante la comunidad internacional, restringiendo la divulgación de información relacionada con el brote, subestimando la gravedad del brote, y obstruyendo una investigación internacional sobre el origen del brote.
 
Rubio recalcó la legislación en una columna de opinión del Washington Examiner, “este proyecto de ley es una legislación racional y que tiene lógica”.
 
“Por dos años, el Partido Comunista Chino (PCCh) ha obstruido todos los esfuerzos para descubrir los verdaderos orígenes del COVID-19”, Rubio dijo. “Sabemos que el virus se originó en China, sin embargo, los intentos del PCCh de ofuscar la verdad han provocado innumerables muertes y sufrimiento innecesario en todo el mundo. Está claro que Pekín sólo responderá a la presión conjunta de EE.UU y la comunidad internacional. Mi proyecto de ley obligará al PCCh a sentarse a la mesa”.